SUNMCOL VALLEDUPAR CESAR
SUNMCOL
Valledupar: Resiliencia Sindical frente a la Fragmentación y el Camino hacia la
Dignidad Laboral
Por Jesús
Alberto Cuello Daza, agosto 29 2026 - La
historia del mototrabajo en la capital del Cesar está marcada por una paradoja
estructural. En el año 2017, la Asociación Nacional Única de Mototrabajadores Agrarios
de Colombia (SUNMCOL), dio un paso estratégico al fundar la Subdirectiva
SUNMCOL Valledupar, un esfuerzo orientado a unificar a un gremio históricamente
desprotegido. Sin embargo, el crecimiento de esta filial se enfrentó a un
entorno hostil: la división de liderazgos locales y la proliferación de
plataformas y organizaciones privadas de domicilios que, bajo la fachada de la
"colaboración independiente", atomizaron la fuerza obrera y
debilitaron la capacidad de negociación colectiva en el territorio.
A pesar de esa
fragmentación que frenó el avance local, el contexto actual demuestra que el
camino trazado por la organización matriz era el correcto. Hoy, la realidad del
mototrabajador se redefine a la luz de los hitos históricos y las victorias
jurídicas que SUNMCOL ha consolidado a nivel nacional.
El
Origen Legal: Un Reconocimiento Histórico
Frente a las narrativas
que intentan encasillar al mototrabajo en la ilegalidad, la base jurídica de la
organización es incontrovertible. SUNMCOL cuenta con el respaldo de la
Personería Jurídica No. 017 del 9 de junio de 2011, otorgada y reconocida formalmente
por el Ministerio del Trabajo. Este acto administrativo no solo legalizó la
estructura sindical, sino que validó al mototrabajo como una actividad
económica sujeta de derechos laborales y de representación colectiva ante el
Estado colombiano.
De la
Caracterización de la OIT a la Incidencia Política
El sustento técnico de
esta lucha se remonta a la caracterización realizada por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) en Pasto (2016) sobre la reconversión laboral.
Ese diagnóstico internacional demostró que las soluciones no pasan por la persecución
ni por la imposición de decretos restrictivos aislados, sino por la
formalización, el reconocimiento del riesgo vial y la inclusión productiva.
Con esa base técnica,
SUNMCOL ha escalado su representatividad a los más altos espacios de
concertación:
• Incidencia
Institucional: El 3 de octubre de 2023, se consolidó un hito político con el
ingreso formal de SUNMCOL a la Subcomisión Departamental de Concertación de
Políticas Salariales y Laborales (SDCPSL).
• Voz en las
Decisiones: Este espacio posicionó a la organización como un actor legítimo en
la mesa donde las autoridades, los empresarios y los trabajadores definen las
reglas del empleo regional, rompiendo el aislamiento al que las plataformas
privadas pretendían someter a los conductores.
El
Triunfo en el Contexto Actual (2026): El Legado de la CUOC y el SENA
El panorama que
enfrentan hoy los mototrabajadores en Valledupar bajo las exigencias de la
Reforma Laboral y el Decreto 0991 de 2026 (que obliga a las plataformas a
cofinanciar la seguridad social y asumir el 100% de la ARL) no es un regalo de
las empresas; es el resultado directo de la resistencia sindical.
El mayor triunfo
estructural de SUNMCOL se materializó en el proceso técnico y político
desarrollado ante la Clasificación Única de Ocupaciones para Colombia (CUOC),
la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) del SENA, y el Ministerio del
Trabajo. A través de esta articulación, se logró:
1. Institucionalización
del Perfil: La inclusión y estandarización del mototrabajador en los manuales
oficiales de ocupaciones del país.
2. Certificación de
Competencias: El reconocimiento del saber hacer de miles de conductores,
abriendo las puertas a la capacitación técnica y la seguridad laboral real.
3. Piso Jurídico: La
creación del soporte normativo para que las leyes de plataformas digitales
tengan que reconocer al conductor de motocicleta como un trabajador con plenos
derechos y no como una pieza reemplazable del algoritmo.
El
Reto del Mototrabajador y del mototaxismo en Valledupar
La experiencia
acumulada demuestra que la división interna solo beneficia a los intereses
privados que lucran con la precarización del servicio de domicilios y
transporte.
La Subdirectiva SUNMCOL
Valledupar mantiene vigente el llamado a la unidad gremial. Los triunfos
nacionales sirven como el blindaje jurídico y la hoja de ruta para exigir que
las alcaldías locales dejen de legislar mediante la restricción del parrillero y
comiencen a concertar soluciones reales sobre las mesas de la formalización
laboral.
Mototrabajadores y mototaxistas de Valledupar: entre la informalidad,
las plataformas digitales y la búsqueda de derechos
Valledupar, Cesar — 2026
Una
realidad laboral que necesita representación
En Valledupar existe una
brecha de representación legal y sindical para quienes desarrollan actividades
de mototrabajo, mototaxismo y servicios de transporte o reparto en
motocicleta.
Esta realidad debe
analizarse teniendo en cuenta las diferentes formas en que hoy se desarrolla el
trabajo sobre dos ruedas: desde quienes prestan servicios de manera
independiente y tradicional, hasta quienes trabajan mediante plataformas
digitales.
No todos los
mototrabajadores tienen las mismas condiciones laborales ni realizan la misma
actividad. Sin embargo, comparten problemas relacionados con la seguridad
social, los riesgos laborales, la movilidad, las restricciones territoriales,
la informalidad y la necesidad de contar con espacios efectivos de organización
y representación.
1. Las
organizaciones de base: una respuesta desde el territorio
En Valledupar, el
mototaxismo y otras formas de trabajo en motocicleta han surgido, entre otros
factores, como respuesta a las dificultades de acceso al empleo formal y a las
necesidades de movilidad de distintos sectores de la población.
Ante la ausencia de
mecanismos suficientes de representación, los propios trabajadores han
construido asociaciones, colectivos y redes de apoyo.
Entre las expresiones
organizativas mencionadas en el territorio se encuentran asociaciones de
motociclistas, colectivos de mototaxistas y redes presenciales o virtuales que
buscan responder a las necesidades cotidianas de los trabajadores.
Estas organizaciones pueden
cumplir funciones importantes:
- Comunicar información sobre medidas de
movilidad y operativos.
- Organizar redes de solidaridad ante accidentes
o situaciones difíciles.
- Defender el derecho al trabajo.
- Servir como interlocutoras frente a las
autoridades locales.
- Promover procesos de organización colectiva.
Sin embargo, una
organización comunitaria o gremial no necesariamente equivale a una
organización sindical con capacidad de representación laboral. Esta diferencia
es importante para comprender el desafío que enfrenta el mototrabajador.
2. El
trabajo en plataformas digitales: un nuevo escenario
La expansión de las
plataformas digitales de reparto ha creado nuevas modalidades de trabajo para
miles de personas que utilizan motocicletas como principal herramienta de
trabajo.
En Colombia, la Ley 2466
de 2025, conocida como Reforma Laboral, incorporó disposiciones específicas
para los trabajadores digitales en servicios de reparto.
La norma contempla dos
grandes modalidades: trabajadores dependientes y trabajadores independientes o
autónomos.
Para los trabajadores
independientes y autónomos de plataformas digitales de reparto, la legislación
estableció que la empresa de plataforma concurre con el 60 % de los aportes
a salud y pensión, mientras que la persona trabajadora asume el 40 %.
Además, la cobertura de riesgos laborales está a cargo exclusivo de la empresa.
El Decreto 0991 de 2026
reglamentó aspectos relacionados con la afiliación y cotización de estos
trabajadores, incluyendo las reglas para diferentes niveles de ingreso.
Este nuevo marco representa
un cambio importante porque reconoce que el trabajo realizado mediante
plataformas digitales también requiere mecanismos específicos de protección
social.
Pero existe una diferencia
fundamental:
las reglas dirigidas a los
trabajadores digitales de reparto no solucionan automáticamente la situación
del mototaxista tradicional o del mototrabajador que trabaja por fuera de una
plataforma.
Allí permanece una
importante tarea de organización y de construcción de política pública.
3.
Mototaxismo y mototrabajo: realidades que no deben confundirse
El concepto de mototrabajador
permite observar una realidad más amplia que el simple servicio de mototaxi.
Una persona puede utilizar
su motocicleta para transportar pasajeros, realizar domicilios, transportar
productos, prestar servicios, desplazarse hacia zonas rurales o desarrollar
diferentes actividades económicas.
Por esta razón, el debate
público no debería reducirse únicamente a la discusión sobre si una persona
utiliza o no una plataforma digital.
El punto central es
reconocer al trabajador que utiliza la motocicleta como herramienta de
trabajo y fuente de sustento.
Desde esta perspectiva, la
discusión comprende:
- Derecho al trabajo.
- Seguridad social.
- Riesgos laborales.
- Seguridad vial.
- Protección frente a accidentes.
- Organización colectiva.
- Formación.
- Alternativas de formalización.
- Participación en las decisiones públicas que
afectan su actividad.
4.
Restricciones de movilidad y efectos sobre el trabajo
Uno de los principales
problemas para los mototrabajadores y mototaxistas de Valledupar son las
medidas de restricción a la circulación de motocicletas o al transporte de
determinados pasajeros.
Las autoridades justifican
estas medidas principalmente en razones de seguridad y convivencia ciudadana.
El problema aparece cuando
una restricción de movilidad tiene un impacto directo sobre una persona cuya
motocicleta constituye su principal herramienta de trabajo.
En antecedentes normativos
de Valledupar se han establecido restricciones al transporte de acompañantes
hombres mayores de 14 años y sanciones que incluyen multa e inmovilización del
vehículo.
Por ello, cualquier
política de seguridad y movilidad debería considerar también sus efectos
económicos y sociales sobre quienes dependen de la motocicleta para trabajar.
5. Las
demandas de los trabajadores
Las movilizaciones y los
espacios de diálogo de los trabajadores del sector han planteado diferentes
necesidades.
Entre ellas se encuentran:
Derecho
al trabajo
La solicitud de revisar
medidas que puedan afectar de manera desproporcionada la posibilidad de generar
ingresos mediante la motocicleta.
Seguridad
vial
La necesidad de contar con
condiciones que permitan desarrollar la actividad con menor exposición a
accidentes y riesgos en las vías.
Seguridad
y protección
Los trabajadores también
enfrentan situaciones de inseguridad y riesgos en diferentes sectores de la
ciudad.
Seguridad
social
El acceso efectivo a salud,
pensión y riesgos laborales continúa siendo un componente fundamental de
cualquier propuesta de protección al mototrabajador.
Alternativas
económicas
Cuando se adoptan
restricciones o procesos de transformación de una actividad, las alternativas
de reconversión laboral deben ser reales, viables y construidas con
participación de los trabajadores.
6.
Organización y diálogo social
La experiencia de
Valledupar muestra que el problema no puede resolverse únicamente mediante
decretos de restricción, operativos o controles.
También se requiere diálogo
social.
Los trabajadores
organizados, las autoridades municipales y departamentales, las instituciones
nacionales y los demás actores relacionados con la movilidad deberían encontrar
mecanismos permanentes de interlocución.
La organización de los
trabajadores permite transformar una situación individual en una agenda
colectiva.
En este punto adquiere
importancia la organización sindical y la posibilidad de que los
mototrabajadores construyan sus propias formas de representación, sin
desconocer las organizaciones comunitarias, gremiales y cooperativas existentes
en el territorio.
7. Una
agenda para el mototrabajador de Valledupar
El desafío hacia adelante
consiste en pasar de la reacción frente a cada nuevo decreto o medida de
restricción a una agenda permanente de derechos y políticas públicas.
Esa agenda podría incluir:
- Reconocimiento del mototrabajador como sujeto
de derechos.
- Acceso efectivo a la seguridad social y
protección frente a los riesgos laborales.
- Participación de los trabajadores en las
decisiones de movilidad.
- Espacios permanentes de diálogo con las
autoridades.
- Formación y fortalecimiento organizativo.
- Alternativas de formalización construidas con
los propios trabajadores.
- Protección de quienes desarrollan actividades
de trabajo mediante motocicleta fuera de las plataformas digitales.
- Seguimiento a la aplicación de la legislación
laboral relacionada con plataformas digitales.
- Construcción de propuestas para los
trabajadores de zonas urbanas y rurales.
- Fortalecimiento de la organización sindical y
de las organizaciones de base.
Conclusión:
del problema individual a la construcción colectiva
La situación de los
mototrabajadores y mototaxistas de Valledupar refleja una realidad que existe
en diferentes territorios de Colombia.
La motocicleta no es
solamente un medio de transporte. Para miles de trabajadores constituye también
una herramienta de trabajo, generación de ingresos y sostenimiento familiar.
Por eso, las políticas
públicas que regulan su utilización deben considerar tanto las necesidades de
seguridad y movilidad de la ciudad como los derechos y las condiciones
económicas de quienes dependen de ella para trabajar.
El reto no consiste
únicamente en regular la actividad.
El reto es construir
condiciones de trabajo digno, protección social, organización y participación,
de manera que el mototrabajador pueda ser escuchado como parte de la realidad
laboral y económica del país.
Desde esta perspectiva,
Valledupar puede convertirse en un escenario importante para fortalecer el
diálogo entre trabajadores, organizaciones sociales, autoridades locales y
entidades nacionales, avanzando hacia una política pública que reconozca la
diversidad del mototrabajo y las diferentes realidades de quienes viven de su
trabajo sobre dos ruedas.






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